June 9, 2005, 11:25PM
Un salto hacia la músicaPor Sara
Cress Houston Chronicle
HOUSTON, Texas.— Es poco probable que abandones un empleo
estable para perseguir un sueño. Lo romántico de la idea se
desvanece cuando tomas en cuenta la realidad y la posibilidad de que
tal vez, en realidad, eres un magnífico artista.
Eileen Faxas era, hasta marzo, reportera en KHOU (Canal 11).
Confrontaba al corrupto y defendía al débil con voz fuerte y ceño
serio. Pero, así como pocas personas saben que sus amigos son
pintores, pocos sabían que Faxas es una cantante talentosa.
“Mi mamá dice que yo cantaba antes de hablar”, comenta con un
encanto que quizá sorprendería a quienes están acostumbrados a su
personalidad como reportera. “Me gustaba imitar a Doris Day y a Nat
King Cole”.
Como hija de exiliados cubanos criada en Miami, Faxas estuvo
rodeada de la música cubana. La convergencia de esa cultura y el
español, su primer idioma, con la cultura y la música
estadounidense, sigue inspirando su repertorio.
“Asistí a una escuela preparatoria de arte dramático en Miami y
después fui a la Universidad de Miami. Ahí es donde inicia la saga”,
dice Faxas. “Me gradué tanto en música como en periodismo. El
momento crítico llegó cuando me gradué. Elegí el periodismo porque,
como la primera estadounidense nacida en mi familia, sentí la
obligación de lograr algo por mí misma. Había un plan que podía
seguir y un trabajo que podía solicitar”.
“Con la música, no importa si tienes título, no se sabe dónde
comenzar”, agrega. “No quería hacerle eso a nadie, con todos los
préstamos estudiantiles y los sueños invertidos en mí, así que opté
por el periodismo. Me fascinaba. Lo hice bien”.
Faxas intentó conjugar ambas partes de su ser. Escribió, grabó y
lanzó un disco compacto el año pasado, Dance Cry Swing,
mientras trabajaba. Es una mezcla ecléctica de salsa (Soy lo que
soy), baladas en inglés (Eclipse of the Moon), jazz
(You Light) y, sólo para que su música fuera completamente
indefinible, una canción de Navidad a capella. El álbum es un
paseo divertido, animado por el talento y la pasión.
En agosto de 2004, a seis años de estar en su destacado empleo,
las voces internas que le insistían a Faxas que se enfocara en su
música la convencieron. Dejó su estabilidad y su sueldo para ir en
busca de sus sueños.
“Una parte de mí sentía que estaba muriéndose porque la música no
era parte de mi vida. Ahí estaba mi piano y lo había dejado de
tocar. No estaba escribiendo, no estaba cantando, ni siquiera en la
ducha. Me desconecté de esta parte esencial de mi alma. Ya no podía
reconciliar por qué tenía el don tanto de escribir canciones como de
cantar y no los usaba”.
Aunque la confianza hace brillar a Faxas,
no estaba completamente segura de sí misma. ¿Era
demasiado egoísta? ¿Qué pensaría
todo el mundo?
“Observa un episodio de American
Idol y verás cuán ilusoria puede ser la gente.
No quería que la gente pensara que así era yo.
Pero todos me apoyaron mucho. Yo decía, ‘Miren,
sé que es una locura’, y me decían ‘No,
no es una locura’. Creo que había algo de sorpresa
y preocupación, pero no oposición”.
Haber dejado su empleo también
le permite pasar más tiempo con su familia en Miami,
donde según dice es más fácil promover
su música.
“Tengo sueños gigantescos”,
asegura. “Si dejé mi empleo por esto, ¿por
qué soñar pequeño? Lo hice porque deseo
llevar mi musica al mundo”.
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